octubre 27, 2011
LOS TROVADORES - PONCHO CELESTE , VINCHA PUNZO
octubre 20, 2011
LOS TROVADORES - A ESTE MANUEL QUE YO CANTO
octubre 16, 2011
RALY BARRIONUEVO - HASTA SIEMPRE
mayo 24, 2011
JOSE LARRALDE

CHITO ZEBALLOS
Chito Zeballos, nombre artístico de Prudencio Alberto Enrique Zeballos (1936-1996), nace en Chilecito, vistosa ciudad de la Provincia de La Rioja, el 15 de julio de 1936, fue un destacado cantante, guitarrista e intérprete de música folklórica de Argentina. Está considerado uno de los cantantes más destacados y representativos de la música riojana, es un honor decir que fue el artista que más y mejor paseó la riojanidad por distintos escenarios del nuevo y del viejo mundo, porque expresaba el sentir por su tierra y su don de gente, que subyugaba y atrapaba a quien tenía el placer de escucharlo, con su canto, con su decir, con su gesto, con sus manos, vale decir con toda su personalidad; riojanidad que volcaba íntegramente en sus interpretaciones.
Lejos de su Chilecito natal y de La Rioja de sus sueños, la nostalgia había hecho impacto en lo mas profundo de su ser, con una fuerza tal, que el artista pospuso en el tiempo al profesional del derecho y fue entonces cuando en Córdoba y sumando a dos virtuosos de la guitarra, Lalo Homer y Luis Amaya constituyen “Tres para el Folklore”, conjunto con el que por algunos años logran múltiples y renovados éxitos. Tras la disolución del trío, Chito continuó su trayectoria como solista triunfando en diversos países de América y del viejo mundo, hasta que al retorno de su gira mas triunfal, retomo sus abandonados estudios de derecho y en poco tiempo obtuvo los títulos de Abogado y Escribano, ya estaba casado con una cordobesa y era padre de un una niña.
Tiempo después por su profesión la que ejerció con alta solvencia y honestidad, lo llevaron a radicarse en la provincia de Neuquén y es allí que rodeado de sus afectos más auténticos, su mujer su hija y la gente de ese pueblo que lo amó y valoró tanto como nuestro pueblo riojano, donde su ajetreado corazón dejo de latir a los 60 años de edad, el 26 de octubre de 1996, y allá en el lejano sur descansa nuestro cantor, el más prestigioso, el ser humano de excepción, el de la voz profunda al decir con el canto y la palabra, el de la Zamba del Ángel, el de la Zamba de los Mineros, interpretadas como nadie, Chito Zeballos es y será profeta en su tierra.
Entre las principales canciones de su repertorio se destacan Cuando Tenga la Tierra con un recitado bellísimo, Zamba de los mineros (Jaime Dávalos-Cuchi Leguizamón), donde se destaca su recitado de "Temor del sábado", Elegía a la Victoria Romero (Ramón Navarro-A. Ferrko), La zarateña (Atahualpa Yupanqui), Tonada para Manuel Rodríguez.
Su peña en Córdoba hizo historia. Radicado en Neuquén, grabó su último trabajo discográfico.
Aparte de los dos discos que grabo Luis Amaya con Chito, grabaciones que no llegaron creo a completar un lp que son, Tonada Manuel Rodríguez, Selección de Zambas, El Tata Esta Viejo, La recordada, La Olvidada, Chayita del Vidalero etc.
Discografía
• Guitarreando (1962), con Tres para el Folklore
• Cantata Riojana (1985), con otros artistas
• Encuentro (1993), con Juan Falú
Solista
• La Rioja en la sangre (1965)
• Soy de raíz
• Voz y sentir de La Rioja
• Para la flor y el fusil (1973)
• La vida dos veces
• Chito Zeballos. La Historia de Folklore (Recopilación)
• Chito Zeballos Homenaje (2007) (Recopilación en álbum doble)
http://www.diariochilecito.com.ar/articulo/1367.html
octubre 11, 2010
DIGO LA TELESITA
Cierta vez, en los montes de SANTIAGO DEL ESTERO, habitaba una jovencita Telésfora Castillo, Telesita para quienes la conocían y la querían. Vivía sola, sin que se le conociera familia ni casa donde habitar. Suponían que era muy pobre ya que se presentaba vestida casi en harapos y descalza. Llevaba un cantarito de agua sobre su cabeza en algunas oportunidades y en otras un poco de leña .
De tanto en tanto aparecía atraída por los ecos de la música. Amaba la música y la danza, se apartaba del grupo de gente y sola bailaba aconpañando los compaces de la música, dando golpes sobre su cantarito, bailaba marcando los pasos de la danza con pies tan leves que parecía no tocar la tierra. Cuando amanecía y la fiesta llegaba a su fin, todos veían a la telesita regresar al monte, hasta que hubiera otra. Cuando se hizo otro baile, Telesita no acudió a la fiesta, todos adviertieron su ausencia. Fue inútil que pusieran la música fuerte, esperando que asi viniera. Todos se preocuparon, inquietos y afligidos los hombres salieron a buscarla, internandose en el monte nocturno. Recién al otro día hallaron su cuerpo sin vida, quemado junto al fogón al que seguramente se arrimaba para pasar la noche.
Fuente: http://tq.educ.ar/grp0134/telesita.htm
octubre 10, 2010
CUCHI LEGUIZAMON FIGURA Y GENIO DEL SIGLO XX
VIDEO 5 de 9
septiembre 28, 2010
septiembre 15, 2010
GUSTAVO "CUCHI" LEGUIZAMON

Por Liliana Herrero
"Si uno pudiera liberarse de la memoria quizá sería posible vivir como los pájaros y también morir como ellos, convertir a la muerte en un hecho natural, en una mansa entrega a la tierra. Pero yo tengo mi mente perjudicada por la filosofía; me resulta imposible dejar de pensar en las cosas que dejo o los que necesitan de mí, y me cuesta aceptar que después de todo la muerte es una aventura hermosa. Siempre me acuerdo de una copla de Castilla que decía: Cuando la muerte venga no le ei de poner asiento/ así no vuelve a venir/ y le sirve de escarmiento." Estas son palabras de Leguizamón. En alguna de las tantas entrevistas que le realizaron, dejó deslizar estos pensamientos y muchos otros que revelan inmediatamente el complejo mundo cultural y musical de este hombre. Siempre con su oído alerta a los sonidos de la naturaleza, a las voces ancestrales como las de la Eulogia Tapia, quien sin saberlo, cedió su nombre a una de las zambas más conocidas del músico-precisamente La Pomeña- y a las aventuras musicales contemporáneas (como Schoënberg y Erik Satie). Leguizamón fue uno de los esfuerzos intelectuales y artísticos más interesantes de este país por conjugar las viejas culturas, -aquellos espectros de la tierra- y las vanguardias musicales.
Este salteño nacido el 29 de Septiembre de 1917 se colocó en medio del mito de viejas culturas y la más moderna poesía de la soledad. Con sus músicas, tejió un universo de sonidos y de melodías absolutamente novedoso en el cual las voces antiguas entraban en diálogo amoroso y artístico con la sonoridad universal. El Cuchi, tal es su apodo y por medio del cual se lo conoce, fue un filósofo de los sonidos, del mito y del humor.
Ante su obra, queda siempre la sensación que el folklore, si bien tiene sonidos lejanos, infinitamente arcaicos, respira, al mismo tiempo, la complejidad del mundo presente. Había una suerte de ecos del surrealismo en sus conversaciones, en sus formas de vivir en donde una humorada interrumpía siempre la lógica de las acciones y la superficie esmaltada del mundo. Efectivamente carcajada, diablura, coqueteo con la muerte y desvelo filosófico por el paso del tiempo quizás sean los elementos que lo contengan, lo constituyan y nos ayuden a comprender algo de él.
El periodista tucumano Roberto Espinosa le ha realizado numerosas entrevistas; en una de las últimas lo describe "sentado en su sillón, agitando el tiempo en un gesto e intentando recordar viejos acordes. La bolsa de los años se le ha subido al hombro. El Cuchi confiesa con dolorosa ironía que se ha olvidado de tocar el piano y luego de un silencio, agrega que está dispuesto a aprender de nuevo". A partir de 1994 Leguizamón padece una afección cerebral que le provoca la pérdida total de la memoria, hasta el punto que él mismo no sabe quién es, hasta el final de sus días que ocurre el 27 de septiembre del 2000.
Es muy escasa la bibliografía sobre Leguizamón así como también su discografía. Existen numerosas entrevistas realizadas en diarios que han sabido darle la importancia y la jerarquía artística al hombre que, desde Salta, revolucionó la música folklórica. De ellas es necesario recordar las que le ha realizado el periodista Roberto Espinosa del diario La Gaceta de Tucumán aunque no todas han sido publicadas por el entrevistador. Otra larga conversación con el compositor está registrada en el libro de Humberto Echechurre del año 1955 que se llama "A solas con el Cuchi Leguizamón".
En relación a su discografía es mínimo lo que se ha grabado pese a la abundante obra que realizó entre los años 1954 y 1991. Existe una grabación de un concierto realizado en el Auditorio de la Asociación Médica de Rosario en 1984, editada luego por el Sello Melopea del músico Litto Nebbia y una antigua grabación en la que se lo registra cantando y acompañándose con la guitarra, absolutamente inconseguible. Como es público, dos de sus hijos afincados en Buenos Aires, el antropólogo Juan Martín Leguizamón y el psicoanalista Delfín Leguizamón, están realizando una intensa tarea de recuperación de grabaciones musicales y de entrevistas con el propósito de una publicación completa.
Esta tarea es sumamente valiosa puesto que Leguizamón realizó por ejemplo durante tres días en 1987 sucesivos conciertos en la Sala Casacuberta del Teatro San Martín de Buenos Aires y todos ellos fueron grabados, de manera que la recuperación de ese material podrá dar testimonio de muchas canciones que nunca quedaron grabadas siendo ejecutadas por el propio autor.
marzo 12, 2010
CESAR ISELLA Y CANTORAL PINTAN EN LA INMENSIDAD Y BELLEZA DE ESTE ENORME PAISAJE LA HISTORIA DEL MANZANO GUACHO Y EL RIO LIMAY

FUENTE: Video Subido por desatormentandome en YOUTUBE
octubre 18, 2009
HOMENAJE A MERCEDES SOSA
La Comisión rinde homenaje a Mercedes Sosa pero no solo con la voz de los organizadores - trabajadores al fin- sino con la voz de los oficiantes, los vaticinadores, los alquimistas del fenómeno popular.
Comenzó allá por el 60 cuando “la Mecha” era un tiempo de nuevo cancionero recorriendo peñas con un bombo y un sueño, era la imagen tucumana de Don Atahualpa cantando:
“Si en algo nos parecemos
Luna de la soledad
Yo voy andando y cantando
Que es mi modo de alumbrar”
Fue una revelación de la mano del “Turco” Cafrune pero no fue una creación del espectáculo; Mercedes ya era tierra y canto antes, era una frase de los poemas del barbudo Manuel:
“Tenemos que llorarla sobre las conquistas del amor, entre las carpas que cuelgan su albahaca para los faroles sonámbulos, junto a las zambas que se bailan seriamente para que rían los pañuelos, mientras una mujer recoge el ruedo de su falda, antes que la desate el peso de las coplas... Manuel Castilla “La baguala” Fragmento de "La Tierra de Uno"
Mercedes, el folclore y la década del 60, eran la realidad de un pueblo que honraba a su cultura cantando, a voz en cuello por las calles y en los boliches donde “la Negra” mezclaba lágrimas con vino:
A veces el cantor
Me nombra la tristeza
Pero en la madera huelo a primavera
Todo el amanecer
Carlos Bergesio y Carlos de Mendoza (Armando Tejada)
Un tiempo cantor donde las regiones culturales no necesitaban ser explicadas, eran simplemente cantadas y contadas por sus poetas y cantores, cuando “cantar con fundamento” era parte de la profesión normal, donde la persona era portadora de un mensaje siempre representativo:
Soy el que canta detrás de la copla
el que en la espuma del río ha'i volver
paisaje vivo mi canto es el agua
que por la selva sube a florecer.
Mercedes Sosa fue una voz de un folclore y de un tiempo estético pero profundamente social y representativo, tuvo sus prohibiciones y sus incomprensiones pero sus banderas no decayeron y cantó junto a la intención de César Perdiguero con este acento:
Si quiere cantar cantemos
si quiere peliar , peliemos, me han de escuchar,
el vino ya prende su brasa dormida
el canto amanece y el hombre se da.
Muchos sentimos que su último trabajo “Cantora” era un trino de adiós, una despedida de su voz y su ternura sobre los escenarios pero ahora que también su presencia física nos va abandonando, nos queda la palabra -alentadora como un abrazo- de Hamlet Lima Quintana, aquella que Mercedes tantas veces gritó llorando en nuestro escenario y en nuestro corazón.
ZAMBA PARA NO MORIR
Hamlet Lima Quintana y Norberto Ambrós y Rosales
Romperá la tarde en mi voz hasta el eco de ayer.
Voy quedándome solo al final,
muerto de sed, harto de andar.
Pero sigo creciendo en el sol, vivo.
Era el tiempo viejo la flor; la madera frutal.
Luego el hacha se puso a golpear;
verse caer; sólo rodar.
Pero el árbol reverdecerá, nuevo.
Al quemarse en el cielo la luz del día, me voy.
Con el cuero asombrado me iré:
ronco al gritar que volveré,
repartido en el aire a gritar: siempre.
Mi razón no pide piedad; se dispone a partir.
No me asusta la muerte ritual;
sólo dormir; verme borrar.
Una historia me recordará, vivo.
Veo el campo, el fruto, la miel y estas ganas de amar.
No me puede el olvido vencer,
hoy como ayer siempre llegar.
En el hijo se puede volver, nuevo.
COMISION MUNICIPAL DE FOLKLORE